La educación para la diversidad LGBTIQ en Ecuador empieza por reconocer lo que falta: información accesible, espacios diseñados para todos, e historias que representen a quienes históricamente han sido invisibilizados en el aula.
Nuestro objetivo no es agregar contenido LGBTIQ+ como un anexo al sistema educativo existente. Es contribuir a que los entornos educativos — sus espacios, sus materiales y sus culturas — sean genuinamente accesibles para todas las personas que los habitan.

La esquina de la diversidad
Un proyecto de información y visibilización instalado en establecimientos educativos. Su objetivo es que cualquier persona — sin necesidad de identificarse, preguntar o exponerse — pueda acceder a información básica y veraz sobre identidad de género, orientación sexual, organizaciones de apoyo y referentes de la comunidad LGBTIQ+.
El resultado que buscamos es reducir la brecha de información en entornos donde la diversidad sexual no se conversa abiertamente, ofreciendo un primer punto de contacto seguro y no invasivo. El público objetivo son estudiantes, docentes y comunidad educativa en general.
Editorial
Un proyecto que abre espacio para que las voces de la comunidad LGBTIQ+ — especialmente las más jóvenes — tengan un lugar real donde ser leídas. A través de la edición y difusión de textos escritos por o para personas de la diversidad, buscamos construir un acervo de narrativas propias que no dependan de los canales editoriales tradicionales para existir.
El resultado que buscamos es que las personas jóvenes LGBTIQ+ puedan verse reflejadas en historias contadas desde sus propias experiencias, y que sus voces encuentren lectores reales. El proyecto está dirigido principalmente a estudiantes de educación secundaria, con alcance nacional.
Repensar el espacio educativo
Un proyecto de reflexión y acompañamiento dirigido a instituciones educativas que quieran revisar cómo sus espacios físicos distribuyen — o concentran — la pertenencia y la participación. Los espacios comunican quién importa en un entorno. Cuando el diseño de una institución prioriza sistemáticamente un solo tipo de actividad y un solo tipo de usuario, esa elección no es neutral.
El resultado que buscamos es que las instituciones adopten criterios de diseño más inclusivos, donde todos sus usuarios tengan un lugar visible. El público objetivo son directivos, equipos docentes y comunidades educativas con disposición a repensar sus entornos.
Educar para la diversidad no es agregar una clase al currículo. Es transformar el entorno en el que ese currículo se aprende.
